¿Cuántas veces te has prometido a ti mismo que vas a cambiar de hábitos y no lo logras? ¿Cuántas veces te has inscrito en enero al gimnasio, pagando una membresía completa para terminar abandonándola en marzo?

¿Por qué pareciera que para algunas personas es tan fácil levantarse a las 6 am y salir a trotar y para ti no? ¡Además actúan como si lo disfrutaran! Se reconocen fácilmente, esas personas que no se pierden una ida al gimnasio, que siempre comen sano, que alcanzan sus objetivos, se plantean un plan y lo cumplen. ¿Cuál es su secreto? ¿Cómo se logran mantener motivados día tras día, año tras año?

LO QUE USUALMENTE OCURRE CON LA MOTIVACIÓN

Ya conoces el ciclo, llega diciembre y comes de más, ya sabes, los amigos, las fiestas, las vacaciones, te relajas y te prometes que en enero cambiarás tus hábitos. Llega enero y los kilitos de más se sienten, ESTAS MUY MOTIVADO por cumplir tus metas este año y te prometes salir a trotar en las tardes. Van pasando los días y el grado de motivación que sentías al principio empieza a bajar.

Lo mismo ocurre cuando se acercan las vacaciones, te lees un libro de superación personal, ves un post motivador en Facebook, o una película alentadora (como Hilary Swan entrenando para boxear en Million Dollar Baby,) la motivación te sube a las nubes, saltas, haces 2 clases en el gimnasio seguidas, sales a trotar, haces abdominales. Las cosas siguen bien unos días, pero de pronto dejas de sentir el Rush de adrenalina en tu cuerpo, te empieza a costar más seguir adelante con tu meta y empiezas a flaquear.

El tanque de la motivación que llenaste al inicio empieza a vaciarse, cada vez te cuesta más la levantada y empiezan a salir las excusas; “creo que puedo saltarme un día, “hoy está lloviendo”, “la cama está tan cómoda”, “creo que no nací para esto”. De pronto, te despiertas unos meses más tarde y te das cuenta que no has hecho nada de lo que te prometiste, no entiendes qué pasó con la motivación, simplemente se fue y te abandonó.

CÓMO MANTENERTE MOTIVADO

El secreto de las personas que logran mantenerse motivados tiene un nombre: Disciplina. No se trata de obtener algo de motivación del medio y salir corriendo a hacer la actividad que te sientes impulsado a hacer, sin ningún orden, sin ningún plan. Lo que hay que hacer es construir sistemas que te permita mantener ese boost de energía y acción por más tiempo. Entre más disciplina cultives menos vas a depender de elementos motivadores que vengan de afuera.

CÓMO SE ADQUIERE LA DISCIPLINA

La disciplina se trata de hacer un plan y llevarlo a cabo, aunque tu mente te grite que no, y se invente excusas para abandonarlo, debes ignorar tu mente y seguir adelante, adhiriéndote a tu plan. Es un trabajo diario de luchar contra tu ego (esa voz en tu cabeza que hace desviarte de tu meta) y mantenerte enfocado en tus objetivos. La mejor forma de hacerlo es creando el ambiente apropiado en el cual se te facilite llevar a cabo la actividad que deseas hacer. Trabajo diario de luchar contra el ego

Si te sientes motivado a hacer ejercicio pues quieres bajar de peso, estar más sano o verte bien, ¡comprométete!, toma acciones que te faciliten hacer ejercicio, y haz que te cueste no hacerlo. Algunas ideas para lograrlo son:

Inscríbete al gimnasio; lo mejor es encontrar uno que te quede cerca a tu casa o lugar de trabajo para que no haya excusas por el transporte o la lejanía.

Reserva en tu calendario la hora que sacarás para hacer ejercicio y no dejes que se te interponga otra actividad.

Invita a un amigo a entrenar contigo. Si haces un compromiso con otra persona, te costará más romper este compromiso.

Crea un sistema para empacar tu ropa de gimnasio desde el día anterior.

Hazte un regalo cada semana que cumplas con tu plan, puede ser darte un masaje, ir a cine, comprar algo de lo que estabas antojado, no importa, lo importante es que sea algo que disfrutes.

Adquiere ropa deportiva que te provoque usar, con la cual te veas bien y te sientas cómodo. Muchas veces lo que cambiamos en el exterior impacta enormemente como nos sentimos por dentro.

Motiva a tu pareja para que inicie algún ejercicio también, cultiven el hábito de salir juntos a la ciclo vía los fines de semana (o a dar un paseo en bici, caminando o trotando), inscríbanse juntos en alguna maratón o evento deportivo que haya en la ciudad.
Si te sientes motivado para comer mejor y cambiar tus hábitos alimenticios no solo te hagas la promesa de que vas a comer frutas y verduras en cada comida:

Prepara comidas saludables para toda la semana con anticipación.

Compra un libro de recetas saludables.

Únete a una clase de cocina.

Empaca snaks saludables para cuando sientas antojo de comer algo durante el día.

Busca restaurantes saludables en tu ciudad.

No mantengas en casa los alimentos que sabes que no debes comer.

¡Usa tu creatividad! Desarrolla tus propias estrategias que logren que tu motivación perdure, y crea tu propio ambiente en donde se te facilitará alcanzar tus metas. Empieza a cultivar hábitos saludables, por pequeños que sean empiezan a sumar y a la larga te acercarán al cumplimiento de tus objetivos.